jueves, 25 de mayo de 2017

SÓLO JESÚS DA VIDA

Dios dice esto, en serio: “La paga del pecado es muerte” (Romanos 6:23).
A lo largo de Romanos 8, Pablo describe las realidades destructivas del pecado. Él dice: “Si vives según la carne, morirás. Ser impulsado por la lujuria, vivir sólo por los sentidos, conduce a la muerte. El cuerpo está muerto por causa del pecado”.
En resumen, la muerte significa no tener vida. Y sólo Jesús provee vida, declarando: “Yo soy la resurrección y la vida” (Juan 11:25).
Porque los inconversos carecen de vida, todo lo que persiguen conduce a la muerte. Esta es la razón por la que muchos recurren al alcohol y a las drogas “recreativas”. “Volar” ya no es una fiesta para ellos; más bien, es un intento de adormecer el dolor creado por el pecado, un dolor causado por un vacío verdadero.
“Teniendo el entendimiento entenebrecido, ajenos de la vida de Dios por la ignorancia que en ellos hay, por la dureza de su corazón; los cuales, después que perdieron toda sensibilidad, se entregaron a la lascivia para cometer con avidez toda clase de impureza” (Efesios 4:18–19).
¡Qué horrible condición describe Pablo! Él está diciendo: “Tales personas están tan entregadas al mundo del placer, que ya sobrepasaron los sentimientos”. En resumen, se han adormecido a cualquier sentido de Dios o de la vida. En Su misericordia, el Señor alcanza a cada alma entumecida.
Pablo contrasta la condición de los que están en el Cuerpo de Cristo: “Mas vosotros no habéis aprendido así a Cristo, si en verdad le habéis oído, y habéis sido por él enseñados, conforme a la verdad que está en Jesús. En cuanto a la pasada manera de vivir, despojaos del viejo hombre, que está viciado conforme a los deseos engañosos, y renovaos en el espíritu de vuestra mente” (Efesios 4:20-23).
Pablo está dando un mensaje puntual: “Tú puedes ser resucitado. Tú puedes ser cambiado. Tú puedes entrar en una vida nueva” ¡Qué esperanza!

miércoles, 24 de mayo de 2017

ÉL ES FIEL PARA LIBRAR

En una ocasión Pablo estaba predicando en Éfeso, una ciudad que adoraba a la diosa Diana. Los plateros en Éfeso habían hecho fortunas vendiendo pequeñas réplicas de la diosa. Pero cuando Pablo entró en escena, él predicó: “Tu dios es falso. Sólo hay un Dios verdadero. Y Su Hijo vivió y murió, para que los que están muertos en el pecado, puedan vivir”.
Enfurecidos, los mercaderes de plata se dieron cuenta de que su medio de vida estaba en juego. Entonces levantaron una turba para tomar a Pablo, decididos a matarlo (ver Hechos 19:24-31).
Pablo estaba convencido de que iba a morir e incluso al borde de la muerte, él confesó: “Fuimos abrumados sobremanera más allá de nuestras fuerzas, de tal modo que aun perdimos la esperanza de conservar la vida” (2 Corintios 1:8, énfasis añadido). Él añadió, a modo de explicación: “Tuvimos en nosotros mismos sentencia de muerte, para que no confiásemos en nosotros mismos, sino en Dios que resucita a los muertos” (1:9, énfasis añadido).
Dime, ¿alguna vez has estado muy abajo como lo estaba Pablo, más allá de tu poder? ¿Alguna vez se te acabaron por completo las fuerzas, tanto que hasta se te fueron las esperanzas de vivir? Pablo dijo que se enfrentaba a una sentencia de muerte: “Tuvimos la sentencia de muerte en nosotros mismos”.
Pero Dios apareció en la escena y lo libró. Habiendo experimentado un milagro, Pablo escribió a la iglesia en Éfeso: “He sido resucitado de entre los muertos. El Señor me sacó de la tumba. Llegué a mirar el infierno cara a cara, ¡pero Dios me resucitó!”
Pablo testificó, en esencia: “El Señor me libró de una gran muerte, Él sigue librándome y Él será fiel para librarme en el futuro”.

martes, 23 de mayo de 2017

VIDA DE RESURRECCIÓN DE DIOS

Como cristianos, creemos en la resurrección de Jesucristo. Después de la crucifixión del Señor, el Espíritu Santo entró en el sepulcro donde Él estaba y lo levantó. Por eso cantamos en la Pascua que Cristo resucitó de la tumba, victorioso sobre Sus enemigos, y ahora reina para siempre con los santos.
También creemos que por el poder de Cristo nosotros seremos resucitados. Esto sucederá cuando Jesús vuelva. La Escritura dice que todos nosotros seremos cambiados en un abrir y cerrar de ojos (ver 1 Corintios 15:52). El Espíritu Santo nos levantará de esta tierra con cuerpos incorruptibles y nos colocará en la misma presencia del Señor. Este es el poder de resurrección que Pablo describe en sus epístolas: ¡El poder de un Dios que levanta a los muertos!
Quiero mostrarles que Cristo todavía levanta a los muertos hoy. Hablo ahora de la vida de resurrección que Dios trae a los que están muertos espiritualmente. Pablo describe este tipo de poder vivificante en su carta a los Efesios:
“Y él os dio vida a vosotros, cuando estabais muertos en vuestros delitos y pecados, en los cuales anduvisteis en otro tiempo, siguiendo la corriente de este mundo, conforme al príncipe de la potestad del aire, el espíritu que ahora opera en los hijos de desobediencia, entre los cuales también todos nosotros vivimos en otro tiempo en los deseos de nuestra carne, haciendo la voluntad de la carne y de los pensamientos, y éramos por naturaleza hijos de ira, lo mismo que los demás”.
“Pero Dios, que es rico en misericordia, por su gran amor con que nos amó, aun estando nosotros muertos en pecados, nos dio vida juntamente con Cristo (por gracia sois salvos), y juntamente con él nos resucitó, y asimismo nos hizo sentar en los lugares celestiales con Cristo Jesús” (Efesios 2:1-6).

lunes, 22 de mayo de 2017

JESÚS QUIERE DESBARATAR VIEJOS HÁBITOS - Gary Wilkerson

Estar atado por el temor puede hacernos rechazar el ponernos de pie en fe. Pero Jesús tiene un remedio para nuestro temor. En la fiesta de los Tabernáculos Él se levantó y declaró: “Este río de agua viva no podrá ser detenido. Si alguien cree en Mí, esta agua le nutrirá con vida. Fluirá de él como un río, demostrándole las bondades del Padre celestial” (ver Juan 7:37-38).
Cuando nuestro temeroso corazón es refrescado, una cosa que fluye dentro de nosotros es la confianza en Él: “Todo lo puedo en Cristo que me fortalece” (Filipenses 4:13). Multitudes de cristianos consideran este versículo como una preciosa promesa. Pero es más que eso, es una realidad. Por ejemplo, no tenemos que armamos de valor para testificar acerca de Jesús porque Él nos provee esa confianza. Él la hace sobreabundar en nosotros.
Esto se da de dos maneras: (1) el refrescar circunstancial y (2) el refrescar principal. Cuando Dios trae Su refresco a nuestras circunstancias, Él cambia viejos patrones que pueden involucrar nuestro matrimonio, nuestras finanzas, nuestro trabajo. Supongamos que hemos caído en problemas financieros y ahora tenemos una deuda que no podemos controlar. Él podría refrescarnos, exponiendo nuestros malos hábitos de cómo invertimos nuestro dinero y convencernos a cambiarlos. Él podría guiarnos a buscar consejos de cómo manejar nuestras finanzas de tal forma que cambiemos esos malos hábitos y seamos administradores sabios.
O quizás Él quiera desbaratar viejos patrones de conducta en nuestro matrimonio, hábitos que nos mantienen estancados y sin amor. Muchas parejas se dicen el uno al otro: “Siempre eres así”, o: “Hiciste lo mismo hace cinco años”, o: “Nunca vas a cambiar”. La pregunta importante para cualquier pareja es: “¿Cómo puedo creer lo mejor de mi cónyuge y aun así lidiar objetivamente con nuestra situación?”. Todo comienza con el botón “actualizar” (refrescar) de Dios. Muy pocos problemas de matrimonio se pueden resolver de la noche a la mañana; la mayor parte requiere de una gracia diligente cada día.
Recuerda, Jesús está listo para refrescarnos con gracia abundante cada vez que la necesitemos.

sábado, 20 de mayo de 2017

ENFRENTANDO AL ENEMIGO DE FRENTE - Nicky Cruz

En uno de los Salmos más citados pero mal entendidos del rey David, dice: “Aunque ande en valle de sombra de muerte, no temeré mal alguno, porque tú estarás conmigo; tu vara y tu cayado me infundirán aliento” (Salmos 23:4). No creo que David estaba pidiendo a Dios que elimine este mal; él pedía ser empujado hacia la batalla, obligado a enfrentar al enemigo de frente. ¡Estaba listo para ir a la guerra contra Satanás, no para esconderse de él!
Cuando el apóstol Pablo estaba inspirando a sus hermanos en la fe a recordar su propósito como cristianos y su recompensa en el cielo, les dijo: “Alentaos los unos a los otros con estas palabras” (1 Tesalonicenses 4:18). En efecto, él estaba diciendo: “Empújense unos a otros hacia adelante en nuestra batalla contra el maligno”.
Y cuando Jesús prometió a Sus discípulos que el Consolador vendría después de Su muerte, fue un anuncio de guerra. El Espíritu Santo los inspiraría y les daría poder para estar al frente de la batalla espiritual. Esta es una dimensión del Espíritu de Dios que es muy real pero muy poco comprendida y acogida.
Si quieres ver el Espíritu de Dios obrando en plena gloria en la tierra, haz un viaje a las líneas del frente de batalla, donde la guerra entre el bien y el mal, la batalla por las almas humanas, se combate con intensidad. Si quieres sentir la ira de Satanás, sólo pasa algo de tiempo en su campo conversando con la gente que él mantiene en esclavitud y hablándoles acerca de Jesús. Míralo levantar su fea cabeza para intentar intimidarte y burlarse de ti.
Nada hace enojar más ni pone más nervioso a Satanás que alguien del pueblo de Dios lleve la linterna de la gracia a la oscuridad húmeda de su mazmorra. Ahí es cuando él lucha más duro y cuando vemos al Espíritu Santo brillar más poderosamente.
Nicky Cruz, evangelista internacionalmente conocido y prolífico autor, se volvió a Jesucristo de una vida de violencia y crimen después de encontrarse con David Wilkerson en la ciudad de Nueva York en 1958 La historia de su dramática conversión fue contada por primera vez en el libro “La Cruz y el Puñal” escrito por David Wilkerson y más tarde en su propio best seller “Corre, Nicky, Corre”.

viernes, 19 de mayo de 2017

VIENDO Y CONOCIENDO EL AMOR DE DIOS

Trágicamente, el mundo religioso se ha dividido durante siglos. A través de las generaciones, terribles divisiones han enfrentado a los cristianos unos contra otros. Hermano ha venido contra hermano, hermana contra hermana, y denominaciones enteras han sido arruinadas.
La verdad es que, honestamente, amo a mi hermano sólo cuando puedo estar al lado de él en adoración a Jesús. Sé que realmente amo a mi hermano cuando puedo estar con confianza ante el trono de Cristo sabiendo que no tengo nada en mi corazón contra él. Y sé que realmente amo a mi hermano cuando tengo el mismo amor por él que Jesús me tuvo para conmigo.
Entonces, ¿cómo nos amamos verdaderamente unos a otros como Cristo nos ama?
Sucede cuando perdonamos a los que nos han herido, tal como Cristo nos perdonó.
Sucede cuando nos acercamos a los desviados, haciendo todo lo posible para restaurarlos.
Sucede cuando estimamos a otros, como superiores a nosotros mismos.
Querido santo, te suplico hoy: Rinde toda amargura, lucha y falta de respeto. No obstaculices la bendición de Dios en tu vida y en tu hogar. Obedece Su nuevo mandamiento para ti y recuerda Su Palabra: “En esto todos sabrán que ustedes son Míos, ¡si se aman unos a otros!” (ver Juan 13:35). Los perdidos verán y conocerán el amor de Dios a través de Su pueblo obediente, gozoso y sacrificado, la iglesia. ¡Amén!
“Nada hagáis por contienda o por vanagloria; antes bien con humildad, estimando cada uno a los demás como superiores a él mismo” (Filipenses 2:3).

jueves, 18 de mayo de 2017

SERMONES ILUSTRADOS

El mundo necesita sermones ilustrados, poderosos ejemplos personales, del amor de Dios.
En Juan 17:21, Jesús oró: “Para que todos sean uno; como tú, oh Padre, en mí, y yo en ti, que también ellos sean uno en nosotros; para que el mundo crea que tú me enviaste” (énfasis añadido).
Piénsalo: Incluso en Sus últimas horas, Jesús todavía anhelaba la humanidad perdida. Y Él estaba dando a Su iglesia instrucciones específicas sobre cómo ganar a esas multitudes perdidas. Considera Sus palabras finales sobre el tema: “¡Sean uno! Pongan a un lado todas las contiendas y divisiones, para que el mundo crea en Mí”.
Tú puedes pensar: “Eso suena tan simplista. ¿Es así como la iglesia va a llegar a los corazones endurecidos? ¿Simplemente el amor mutuo realmente proporciona poder sobrenatural para combatir el odio?”
La respuesta es sí, sí y sí; ¡absolutamente! Según Jesús, el amor poderoso de Dios es revelado más claramente al mundo por el amor incondicional entre Su pueblo.
En este momento, una de las principales estrategias de Satanás contra la iglesia es plantar divisiones y luchas. Por todas partes que miro en el Cuerpo de Cristo por todo el mundo, estoy convencido de que hordas de demonios han sido enviadas dentro de las paredes de la iglesia. Y su objetivo es destruir el amor de los cristianos unos por otros.
La estrategia del diablo es sutil: Él enfrenta raza contra raza y ricos contra pobres en el Cuerpo de Cristo. La lucha racial, específicamente, se está alimentando en todo el mundo a través de la televisión y otros medios de comunicación. No he visto tal odio racial vomitado en años y ahora se infiltra en los muros de la casa de Dios.
Doy gracias a Dios que la iglesia “Times Square” se levantó sin líneas de color y sin distinción alguna entre ricos y pobres. Todos los que vienen a través de nuestras puertas son tratados con el mismo respeto y amor acogedor. Hemos disfrutado de la bendición de Dios por muchos años y creo que esto es en parte porque hemos obedecido el mandamiento de Cristo de amarnos unos a otros como Él nos ha amado.