jueves, 8 de diciembre de 2016

EN SU PRESENCIA

Mientras reflexiones continuamente en la Escritura y tengas comunión con Él en oración y adoración, serás cada vez más como Jesús. Y mientras veas cuán amoroso y misericordioso es Él para contigo, confiarás más y más en que Él te hará atravesar todas tus pruebas. Su Palabra lo dice claramente: “Los ojos de Jehová contemplan toda la tierra, para mostrar su poder a favor de los que tienen corazón perfecto para con él” (2 Crónicas 16:9).
Búscale con todo tu corazón y desea Su presencia diariamente en tu vida. Entonces conocerás y experimentarás Su increíble gloria.
No puedo imaginar cómo podrían los inconversos encontrar paz alguna en estos tiempos peligrosos fuera de la presencia y seguridad de Jesús. El temor y la angustia reposan ahora sobra la humanidad como una nube negra.
En una reciente reunión de algunos de los hombres más ricos sobre la tierra, un orador dijo en un tono agonizante: “Todos estamos en medio del peor lío posible. Nosotros lo provocamos y no sabemos cómo salir de él”.
Le doy gracias a Dios por la proximidad y cercanía de Jesús en esta terrible hora. Estoy llevando todos mis temores y preocupaciones de ansiedad a un calmado lugar de oración, en donde simplemente amo a Jesús. Silenciosamente le adoro ahí, dándole gracias y entregándole todos mis dolores, tensiones y preocupaciones familiares a Él. A diario canto aquella antigua canción:
Encerrado con Dios en un lugar secreto,
Ahí en Su presencia, contemplando Su rostro,
Obteniendo nuevas fuerzas para correr la carrera,
Anhelo estar encerrado con Dios.
Amado, Jesús va a caminar contigo a través de tus problemas. Él se regocija sobre ti. Lo vas a lograr, querido vencedor. 

miércoles, 7 de diciembre de 2016

LA REVELACIÓN DE LA GLORIA DE CRISTO

Quizás te preguntes por qué Moisés buscó con tanta desesperación una visión de la gloria de Dios. Yo creo que la razón se encuentra en este versículo: 
“Allí me reuniré con los hijos de Israel; y el lugar será santificado con mi gloria” (Éxodo 29:43, énfasis añadido).
La palabra “santificado” significa “hecho limpio”. Dios estaba diciendo: “Mientras tú me adores, me reuniré contigo y te daré Mi presencia. Y cuando estés en Mi presencia, te revelaré Mi gloria. Ésta te levantará por encima de todas tus circunstancias”.
Entonces, ¿dónde podemos encontrar esta revelación de Cristo? La encontramos solamente cuando venimos a la oración, confiando la Palabra de Dios. Pablo dice que mientras permitimos que la Escritura refleje en nosotros una revelación creciente de Jesús, seremos transformados de gloria en gloria:
“Nosotros todos, mirando a cara descubierta como en un espejo la gloria del Señor, somos transformados de gloria en gloria en la misma imagen, como por el Espíritu del Señor” (2 Corintios 3:18).
Esta revelación de la gloria de Cristo nos proveerá de un poder protector: “Sobre toda gloria habrá un dosel” (Isaías 4:5, énfasis añadido). En otras palabras, Su gloria nos mantendrá con una mente celestial en la peor hora de nuestra vida.
Lo que Dios nos está diciendo aquí es que apartemos un tiempo para conocer a Su Hijo. Debemos escudriñar la Palabra y entregarnos diariamente a la oración. Entonces, mientras habitamos en su presencia, nuestros ojos comenzarán abrirse a Su gloria. Todo está revelado en Cristo. Jesús es la revelación plena de Su amor, gracia, misericordia y bondad.

martes, 6 de diciembre de 2016

DIOS QUIERE ABRIR NUESTROS OJOS

Algunos pueden preguntar: “¿Qué de la increíble experiencia de los discípulos en el Monte de la Transfiguración? ¿No fue esa una manifestación de la gloria de Dios? Hubo una luz imponente y la aparición milagrosa de Moisés y Elías”.
En ese momento increíble, la gloria de Dios no estaba en Moisés o Elías, ni en la luz espectacular. Más bien, su gloria radiante estaba en Jesús:
“Resplandeció su rostro como el sol, y sus vestidos se hicieron blancos como la luz…he aquí una voz desde la nube, que decía: Este es mi Hijo amado, en quien tengo complacencia; a él oíd” (Mateo 17:2,5, énfasis añadido).
Acá tenemos la gloria de Dios, ¡personificada en Cristo! Jesús es la revelación de todo lo que Dios dijo que Él era para Moisés: lleno de gracia, misericordioso, paciente, abundante en bondad y verdad, que tiene misericordia a millares y perdonador de pecados. En el Monte de la Transfiguración, Dios reveló una imagen viviente de Su propia gloria: “Ahora, todo está personificado en mi hijo
Amado, Dios quiere abrir nuestros ojos a “las riquezas de la gloria de su herencia en los santos” (Efesios 1:18). Esto simplemente significa que toda la gloria revelada a Moisés está personificada en el hijo de Dios. Y ahora hemos recibido a Cristo como nuestra herencia.
“En él [Cristo Jesús, nuestro Señor] habita corporalmente toda la plenitud de la Deidad” (Colosenses 2:9, mi paráfrasis).

sábado, 3 de diciembre de 2016

ARREGLANDO LAS COSAS CON DIOS - Carter Conlon

Hoy te suplico -como pastor, como padre, como hermano- que te acerques a Dios. A veces me siento como Noé, parado afuera de un lugar de total seguridad mientras la gente pasa indiferente. En los días de Noé, muchos de los que lo escuchaban podrían incluso haber estado de acuerdo con él, pero aún así se negaron a apartarse de sus propios caminos y seguir a Dios. Sin embargo, tú y yo debemos darnos cuenta de que no seremos capaces de permanecer firmes en los días que vienen si no nos comprometemos plenamente a obedecer al Señor. Como dice la Escritura:
"Pero Dios, habiendo pasado por alto los tiempos de esta ignorancia, ahora manda a todos los hombres en todo lugar, que se arrepientan" (Hechos 17:30).
En otras palabras, el Señor nos manda tener un cambio de corazón; a estar de acuerdo con él y apartarse de lo que está mal.
ESCUCHA LA VOZ DE DIOS
Últimamente, he estado orando: "Señor Jesús, ayúdame a ver si hay algo en mi vida que pueda desviarme y, si es así, dame la gracia para dejar aquello". A lo largo de mi vida, Dios ha puesto su dedo en actitudes que yo aceptaba y que pensaba que eran aceptables, pero que en realidad estaban por debajo del estándar de Dios. Algunas prácticas eran obvias, otras no. Pero creo que la única cosa que me ha mantenido hasta este punto de mi vida es que mi corazón ha estado abierto para que el Señor me hable y me reprenda si es necesario.
Así que te pregunto otra vez; ¿Puede Dios hablar contigo? ¿Puede Dios ir a ese asunto del corazón, a esa práctica en tu vida, a ese sentido de justicia propia? ¿O rechazarás su consejo y terminarás bloqueando su poder?
ELIGE A HUMILLARTE A TI MISMO
Si continuamente eliges ir a él en humildad de corazón y con la voluntad de estar de acuerdo con su Palabra, Dios derribará las montañas y elevará los valles. ¡Él creará un camino claro entre tu y él, y encontrarás que él promete no sólo guardarte sino también darte poder, gozo y victoria en los días venideros.

Carter Conlon se unió al equipo pastoral de la Iglesia Times Square en 1994, por invitación del pastor fundador David Wilkerson, y fue nombrado para el cargo de Pastor Principal en 2001.

viernes, 2 de diciembre de 2016

UNA REVELACION DE SU GLORIA

Es algo maravilloso pasar tiempo de calidad con el Señor. Dios promete que a medida que buscas tener más intimidad con él, su presencia brillará en tu vida, obrando su orden divino a tu alrededor. Sin embargo, algo aún mayor sucederá: La búsqueda continua de la presencia de Dios te llevará a una revelación de la gloria de Cristo.
Moisés buscaba a Dios porque quería una manifestación de la presencia del Señor: “…para que te conozca…” (Éxodo 33:13). Y Dios le contesto así: “…Mi presencia irá contigo, y te daré descanso.” (33:14).
Para la mayoría de los cristianos la petición de Moisés sería más que suficiente. ¿Quién de nosotros no quiere tener el descanso y la paz prometidos? ¿Qué más podría desear un creyente? Sin embargo, tener la seguridad de la presencia de Dios no era suficiente para Moisés. Él sabía que había algo más, y clamaba: “Te ruego que me muestres tu gloria.” (Éxodo 33:18).
¡Y Dios le mostró su gloria a Moisés!
La gloria del Señor no apareció en alguna nube luminosa ni en una demostración de poder que haya hecho temblar la tierra. En lugar de eso, Dios expreso su gloria en una revelación sencilla de su naturaleza: “Y pasando Jehová por delante de él, proclamó: ¡Jehová! ¡Jehová! fuerte, misericordioso y piadoso; tardo para la ira, y grande en misericordia y verdad; que guarda misericordia a millares, que perdona la iniquidad, la rebelión y el pecado” (34:6-7). ¡Lo ves? ¡La gloria de Dios fue una revelación de su bondad, misericordia, amor y compasión!

jueves, 1 de diciembre de 2016

LA PRESENCIA DE DIOS EN EL DESIERTO

Cuando falta la presencia de Dios, todo se desajusta, sin ley, sin dirección y sin enseñanza piadosa. Cada uno vive en su propia ley, haciendo como le parece. Esta es una imagen de muchos hogares cristianos en la actualidad: todo está fuera de orden, sin paz y sin descanso, cada uno hace lo que le place. El Señor en su misericordia se duele al ver tal desorden.
Sin embargo, no tiene porqué ser así. Las promesas de Dios no cambian y su palabra promete: “Si continúas buscándome, por el resto de tu vida yo estaré contigo. Cada vez que clames a mí, siempre seré hallado por ti” (Ver Jeremías 29:13)
Esta no es una teología complicada. Cualquiera puede tener la presencia del Señor, si sencillamente le busca en fe. Se nos promete que: “…Jehová estará con vosotros, si vosotros estuviereis con él….” (2 Crónicas 15:2). La palabra hebrea para “estar” o buscar aquí significa, “su presencia que viene a capacitar, a bendecir”. En otras palabras: “Busca al Señor con todo tu corazón, y él manifestará su presencia. Será un poder que te capacitará para estar firme y ser valiente”. Solamente cuando la presencia de Dios está sobre nosotros podemos contemplar y comprender su gloria.
Cuando Israel estaba en el desierto, Dios manifestaba su presencia a través de una nube. Esta nube era una manifestación física de la promesa de Dios de estar con su pueblo. Cubría el tabernáculo día y noche, y actuaba como guía en cada misión. Cuando la nube se movía, ellos se movían, y cuando se quedaba, ellos se quedaban. El pueblo no necesitaba descifrar su dirección o futuro. Ellos ponían su confianza en la nube visible de la presencia de Dios.

miércoles, 30 de noviembre de 2016

TU TIEMPO CON ÉL

El rey Asa había dirigido los ejércitos de Judá a una victoria milagrosa contra el ejército de un millón de hombres de Etiopía. Luego testificó que fue la presencia de Dios la que dispersó al enemigo:
“Y clamó Asa… ¡Oh Jehová, para ti no hay diferencia alguna en dar ayuda al poderoso o al que no tiene fuerzas! Ayúdanos…porque en ti nos apoyamos, y en tu nombre venimos contra este ejército…Y Jehová deshizo a los etíopes delante de Asa” (2 Crónicas 14:11-12).
Mientras Asa iba de regreso a Jerusalén con su ejército triunfante, el profeta Azarías los encontró a la entrada de la ciudad con este mensaje: “Oídme…Jehová estará con vosotros, si vosotros estuviereis con él; y si le buscareis, será hallado de vosotros; mas si le dejareis, él también os dejará. Muchos días ha estado Israel sin verdadero Dios…pero cuando en su tribulación se convirtieron a Jehová Dios de Israel, y le buscaron, él fue hallado de ellos.” (2 Crónicas 15:1-4).
Este es el secreto de obtener y mantener la presencia de Dios en tu vida. El Señor le recordó a Asa, claramente y sin rodeos: “Asa, nunca olvides cómo conseguiste esta victoria. Me buscaste con todo tu corazón cuando estabas en problemas. Recuérdalo, fue mi presencia la que te trajo victoria
En la actualidad, la nube de su presencia ronda sobre tu habitación secreta de oración. Te guiará, te dará poder y te guardará en el descanso de Dios, dándote dirección para tu hogar, para tu trabajo y tus relaciones. Puedes entrar en esta comunión en donde quieras, ya sea en el bus de camino a tu trabajo o cuando vas a estudiar. Puedes cerrar todo lo demás y decir: “Señor, tengo media hora ahora mismo y deseo hablar contigo. Ese momento se transforma en un “tiempo a solas” con Él.