sábado, 14 de enero de 2017

RIOS DE AGUA VIVA - Jim Cymbala

En el Antiguo Testamento, donde no había agua, no había vida. La gente moría durante las sequías. Del mismo modo, a menos que el agua viva del Espíritu fluya en nosotros, nosotros y nuestras iglesias tendremos ausencia de vida espiritual y poca vitalidad. Al igual que en el Desierto de Mojave, que no haya agua equivale a que no haya vida, ni crecimiento, ni fruto. Podemos asistir a la iglesia con regularidad y tener una doctrina perfecta, pero sin el Espíritu Santo proveyéndonos agua, nos marchitaremos y moriremos.
Jesús habló abiertamente sobre las propiedades vivificantes del Espíritu. "En el último y gran día de la fiesta, Jesús se puso en pie y alzó la voz, diciendo: Si alguno tiene sed, venga a mí y beba. El que cree en mí, como dice la Escritura, de su interior correrán ríos de agua viva” (Juan 7:37-38). Al decir “ríos de agua viva”, Jesús se refería al Espíritu que los creyentes recibirían más tarde.
Cuando el Espíritu de Dios viene, tenemos nueva vida. Sin el Espíritu de Dios, tenemos que luchar con nuestro esfuerzo propio, que está plagado de debilidad moral y tendencias pecaminosas. Pero cuando viene el Espíritu, tenemos gozo, esperanza y poder. Nota que Jesús no se refiere a una gota de agua sino a “ríos de agua viva”. Como un río, el Espíritu fluye, una fuerza de poder que entra en nosotros y luego fluye para que podamos ser de bendición para los demás.
Dios usa el agua como un símbolo del Espíritu Santo de una manera ligeramente diferente cuando dice: “Yo seré a Israel como rocío; él florecerá como lirio” (Oseas 14:5). Todos hemos presenciado la hierba y las flores que brillan con diminutas gotas de refrescante agua. Al usar esta metáfora, Dios está diciendo que Él será como el rocío, que se deposita en silencio por la noche y cubre el suelo por la mañana. El rocío no puede formarse cuando las condiciones del tiempo son demasiado calurosas o cuando el viento es demasiado fuerte. Del mismo modo, no podemos ser refrescados por Dios cuando estamos demasiado ocupados corriendo para todos lados.

Jim Cymbala comenzó la iglesia Brooklyn Tabernacle con menos de veinte miembros en un pequeño y deteriorado edificio en una parte difícil de la ciudad. Nacido en Brooklyn, es un viejo amigo de David y Gary Wilkerson.

viernes, 13 de enero de 2017

DIOS NUNCA TE ABANDONARÁ

Dios se describe así: "Yo con todo eso enseñaba a andar al mismo Efraín [Israel], tomándole de los brazos; y no conoció que yo le cuidaba" (Oseas 11:3).
En el idioma original, este versículo dice: “Llegué a ellos en su desesperación y los cuidé tiernamente en lugares sucios y difíciles. ¡Los sostuve en mis brazos como alguien que les cuidaba!" Pero el versículo 7 dice: "Mi pueblo está adherido a la rebelión contra mí". La palabra adherido aquí significa "pendiendo en suspenso, pendiendo de la duda".
Israel no estaba seguro del amor y la ternura del Señor y Dios le estaba diciendo a Oseas: “Mi pueblo está dudando de Mi amor por ellos porque no me conocen realmente".
¡Y era cierto! Israel no podía creer que Dios todavía los amara. Eran idólatras, descarriados  y escépticos y probablemente estaban pensando: "Trajimos la desaprobación de Dios sobre nosotros mismos al pecar voluntariamente y de seguro nos juzgará". Pero Dios dijo, "¿Cómo puedo abandonarlos? Mi corazón se conmueve dentro de mí y se inflama mi compasión" (Ver versículo 8).
Puede que estes pasando por aguas profundas en este momento. No me refiero a pruebas o tentaciones necesariamente, sino a eventos abrumadores que no puedes entender. Vientos y olas de todo tipo te están inundando, cosas que van más allá de tu comprensión, y él quiere ayudarte a pasar a través de todo y restaurarte a salud espiritual. Si todo lo que puedes creer ahora es que él te ama a pesar de todos tus caminos obstinados, ¡eso es suficiente!
Escucha su palabra de consuelo y sanidad para ti: "Porque no contenderé para siempre, ni para siempre me enojaré; pues decaería ante mí el espíritu, y las almas que yo he creado" (Isaías 57:16). El Señor estaba diciendo: "Si todo lo que ves en mí es ira, tu espíritu fracasaría; sería demasiado para soportarlo”. No, él continúa diciendo: " He visto sus caminos; pero le sanaré, y le pastorearé, y le daré consuelo a él "(Versículo 18).
¡Estas son las palabras de un Dios que nunca abandonará a su pueblo!

jueves, 12 de enero de 2017

CONFIA EN SU AMOR Y MISERICORDIA

Si quieres que la paz de Dios reine en tu vida, debes renunciar a varias cosas:
  • Deja de intentar averiguar cómo Dios resolverá las cosas
  • Deja de estar ansioso y preocupado (Filipenses 4:6: “Por nada estéis afanosos”)
  • Dejar de decirle a Dios lo que es lo correcto para ti
  • Deja de pensar que eres un fracaso y no puedes agradar a Dios
Una de las trampas más eficaces de Satanás para robar a los cristianos de su paz es convencerlos de que deben esforzarse en la carne para agradar a Dios. ¡Él me recuerda esto todo el tiempo!
A veces cuando necesito un lugar tranquilo para orar, manejo hacia las colinas. Estaba allí hace no mucho tiempo, mirando los verdes campos y bosques y disfrutando de la presencia del Señor. De la nada, se me ocurrió el pensamiento de que no estoy haciendo nada por el Señor.
"Señor", clamé, "no estoy logrando mucho por tu reino. Todo lo que hago es orar, recibir mensajes para dar sermones, e ir a la iglesia y predicar. Todo el mundo se va al infierno y no estoy haciendo nada por ti".
¿Se te han ocurrido cosas como esas? Haces todo lo que sabes para agradar al Señor y aun asi no te sientes santo. Sé que no me sentía santo. De hecho, casi nunca me siento santo. . . incluso en mis mejores tiempos. Incluso cuando estoy predicando bajo la unción del Espíritu Santo.
Te puedes preguntar: "¿Usted, hermano David? ¿A veces no siente que está haciendo mucho por Dios?" ¡Sí! El diablo llega y nos hace sentirnos indignos, insatisfechos, y perdemos nuestra paz al ceder a esos terribles sentimientos.
Escucha la oración de Pablo por nosotros: “Y el Dios de esperanza os llene de todo gozo y paz en el creer, para que abundéis en esperanza por el poder del Espíritu Santo” (Romanos 15:13).
Confía en su bondad. Cree en Su amor y misericordia, y no lo acuses de estar enojado o molesto contigo o de no hablar contigo. Que su paz habite en tu corazón y en toda tu vida.

miércoles, 11 de enero de 2017

PAZ: UN REGALO DE DIOS

“Por nada estéis afanosos, sino sean conocidas vuestras peticiones delante de Dios en toda oración y ruego, con acción de gracias. Y la paz de Dios, que sobrepasa todo entendimiento, guardará vuestros corazones y vuestros pensamientos en Cristo Jesús.” (Philippians 4:6-7).
Cuando volví a leer este pasaje recientemente, fui sorprendido por algo que no había visto antes. Pablo nos está enseñando a dejar de preocuparnos e ir a Dios en oración y súplica; y luego debemos darle gracias por la respuesta. Pero Pablo no dice nada acerca de recibir liberación, una palabra de dirección, milagros o sanidad. En lugar de eso, dice que recibimos un regalo. . . la paz de Dios.
Dios responde a todas nuestras peticiones y súplicas con el don de su paz: "La paz de Dios guardará vuestros corazones y vuestros pensamientos". En otras palabras, ¡la primera respuesta de Dios a nuestras oraciones y al clamor de nuestro corazón es Su paz!
Todas las personas que oran tienen una cosa en común: No importa lo mal que nos sintamos al entrar en nuestro aposento secreto de oración, salimos llenos de su paz. Dios se ha limitado a su propio gobierno y es conocido como la providencia de Dios. Él hace cosas aquí y allá, preparando los corazones de las personas y disponiendo acontecimientos, pero hasta el momento en que su providencia obre la respuesta a nuestra oración, nos dice: “No voy a darte lo que crees que necesitas, pero lo que  que necesitas: Paz en tus pensamientos y en tu corazón".
Muchos de nosotros luchamos con el Señor en oración. Presentamos nuestras peticiones con muchas lágrimas; tocamos las puertas del cielo y reclamamos cada promesa. Pero a medida que pasan los días, las semanas y los meses, empezamos a preguntarnos: "¿Por qué no me oyes, Señor? ¿Qué está bloqueando mi oración? ¿Qué he hecho para contristarte o disgustarte?
El hecho es que Dios ya nos ha dicho: "¡Aquí! Aquí está Mi paz y sobrepasa todo entendimiento. Tómala y deja que gobierne tu corazón mientras yo hago que todas las cosas te ayuden a bien. "

lunes, 9 de enero de 2017

FAVOR PARA TODA LA VIDA - Gary Wilkerson

¿Da Dios su favor, bedice abundantemente y  derrama su gracia al corazón hambriento que espera en Él? La respuesta es sí, y nos encontramos con esta ilustración en la historia del nacimiento de Cristo.
Un ángel se le apareció a María para anunciar los eventos sorprendentes que tendrían lugar en su vida: “Al sexto mes el ángel Gabriel fue enviado por Dios a una ciudad de Galilea, llamada Nazaret, a una virgen desposada con un varón que se llamaba José, de la casa de David; y el nombre de la virgen era María. Y entrando el ángel en donde ella estaba, dijo: ¡Salve, muy favorecida! El Señor es contigo; bendita tú entre las mujeres. Mas ella, cuando le vio, se turbó por sus palabras, y pensaba qué salutación sería esta”. (Lucas 1:26-29, énfasis añadido).
Eruditos de la Biblia dicen que María era muy joven, probablemente un adolescente. Imagínate lo extraño que este encuentro debió ser para ella. He aquí una chica sencilla de una familia y aldea humilde, y un ángel muy imponente se aparece ante ella diciendo “¡Salve, muy favorecida!”
Entonces le anunció algo increíble: “María, no temas, porque has hallado gracia delante de Dios. Y ahora, concebirás en tu vientre, y darás a luz un hijo, y llamarás su nombre JESÚS. Este será grande, y será llamado Hijo del Altísimo (1:30-32, énfasis añadido)
A menudo la gente temblaba de miedo cuando se les aparecia un ángel, pero María no tuvo miedo aunque si “se turbó” por lo que el ángel le dijo acerca de ser favorecida. Ella vivía en una cultura dominada por los hombres, y en su vida no había evidencia real de ser muy favorecida, sin embargo, ¡una transformación estaba a punto de suceder en su vida y en el mundo!
Quizas te gustaría ver tus circunstancias transformadas. Puede que estes enfrentando enfermedad, dificultades en tu matrimonio o una necesidad financiera apremiante. Al igual que María, puedes recibir el favor de Dios, y testificar como lo hizo ella en un canto de alabanza “Soy bendecida del Señor porque él me ve en todo tiempo, en todas mis circunstancias. Él puede concebir cosas que yo nunca podría imaginar”.
“Y su misericordia es de generación en generación a los que le temen.” (Lucas 1:50) ¡Eso te incluye a ti!

sábado, 7 de enero de 2017

AVIVA EL DON DE DIOS - Carter Conlon

Pablo le dijo a Timoteo: “Por lo cual te aconsejo que avives el fuego del don de Dios que está en ti por la imposición de mis manos.” (2 Timoteo 1:6).
Mi palabra hoy para ti es la misma: Aviva el don de Dios. Cuando Dios puso su mano sobre tí, puso algo de su vida dentro de ti: la habilidad de hacer lo sobrenatural.
Entonces, ¿Cómo avivar el don de Dios? Comienza diciendo: “¡Señor, lo quiero! Quiero que mi vida sea lo que tú has llamado a ser. No quiero simplemente pasar desapercibido en esta sociedad y al final no hacer ninguna diferencia. Quiero el poder para sobresalir como un seguidor de Jesucristo”.
Esa ha sido mi oración en el transcurso de toda mi vida cristiana: “Señor, avívame. Llévame a otro lugar: no dejes que me estanque. No me dejes vivir de la gracia y las victorias de ayer. Hoy es un nuevo día; me voy a encontrar con gente nueva. Mueve mi corazón a compasión. Que mis ojos vean a la gente de la forma en que los ves tú, no dejes que tenga miedo de sus rostros. Tú estás vivo dentro de mí; me diste tu Espíritu Santo y me dejaste en la tierra con un propósito, asi que ¡ayúdame a encontrar la razón por la que estoy vivo en esta generación!”
Recuerda, la única cosa que detiene al verdadero hijo de Dios es la incredulidad. Así debemos pedirle a Dios la gracia de honrarle y hacer pleno uso de todo lo que él nos ha dado. Así es como las almas serán tocadas, ¡al ver la realidad de Jesucristo viviendo en nosotros!

Carter Conlon se unió al equipo pastoral de la Iglesia Times Square en 1994, por invitación del pastor fundador David Wilkerson, y fue nombrado para el cargo de Pastor Principal en 2001.

viernes, 6 de enero de 2017

DIOS HABLA EN SERIO

¿Te expones a una fuerte predicación que amorosamente descubre tu pecado? Si es así, ¿permites que esa palabra te convenza de pecado? o ¿regresas a tu pecado sin dolor en absoluto?

Si estás rechazando las advertencias de la restricción del Espíritu Santo, desobedeciendo a Dios una y otra vez, entonces estás siendo reclutado para la secta del Anticristo. El diablo está, silenciosamente, iniciándote en su “misterio de iniquidad", y cuando el prometedor y milagroso Anticristo venga, ¡serás barrido por sus mentiras y entregado a un engaño!

Escucha lo que Pablo dice sobre los creyentes transigentes, que ceden su principios y rehúsan amar y obedecer la Santa Palabra de Dios: "A fin de que sean condenados todos los que no creyeron a la verdad, sino que se complacieron en la injusticia" (2 Tesalonicenses 2:12).

Estos son los resultados ominosos de no creer ni actuar en la verdad de Dios: 
1. El corazón se endurece por el engaño del pecado. 

2. Satanás obra en el corazón endurecido, para justificarlo a sí mismo; y así quitarle todo temor a la penalidad. 

3. El creyente llega a ser cegado por la mentira que dice que no hay paga del pecado, ni día del juicio. 

4. El creyente cae presa de doctrinas de demonios, pensando que lo malo es bueno y lo bueno es malo. 

5. Eventualmente se aleja tanto de Cristo y de la verdad, que se vuelve ciego a quién es el Anticristo; y acaba por adorarle y servirle como a un dios 

6. En el Día del Juicio, Dios le dirá a tal persona: "¡Apártate de mí, hacedor de maldad!” 

Amado, no tiene por qué ser así. Dios ha hecho una promesa de pacto de eliminar todo engaño de nosotros y darnos la victoria sobre el pecado. Y todo lo Él que pide es que le declaremos la guerra a nuestro pecado, diciendo: "Me rehúso a hacer la paz con este hábito. ¡Líbrame, Padre!" Cuando Él escucha esta oración, enviará tal poder del Espíritu Santo y gloria desde el cielo, que el diablo no va a tener ni una oportunidad.

Ora ahora mismo para que Dios implante en ti una gran reverencia por Su Palabra. Pídele que te ayude a ser disciplinado en tu lectura de las Escrituras. Y pídele al Espíritu Santo que te ayude a tomar en serio lo que lees; a creer que Dios habla en serio.